miércoles, 21 de marzo de 2012

JETLAG


El jetlag es una mezcla de cansancio y otras síntomas provocados por un viaje en el que cruza distintas franjas horarias. De hecho tiene otro nombre más científico - "síndrome del cambio de franjas horarias".
Nuestro ritmo circadiano se confunde menos si viaje hacia el oeste porque un viaje hacía el oeste prolonga la experiencia del reloj corporal y distorsiona menos el ciclo día-noche. Sin embargo, si viajamos hacia el este supone viajar en el sentido opuesto al reloj corporal.

Los síntomas más comunes son fatiga, cansancio, irritabilidad, falta de memoria, apatía, confusión en el momento de tomar decisiones e incluso problemas digestivos, vómitos y diarreas. Estos síntomas no aparecen siempre al mismo tiempo ni todo el mundo los padece.


Antes del vuelo
Una de las principales maneras de combatirlo es adaptarse al cambio horario antes de montarse en el avión, incluso dos o tres días antes de la salida. Si se viaja hacia el Este habrá que adelantar una hora tanto el momento de ir a dormir como el de despertarse. Si se va a volar hacia el Oeste, por el contrario, habrá que atrasar la hora. Para facilitar la adaptación, es recomendable variar ligeramente también los horarios de las comidas, adaptándolos a los hábitos del país de destino. Si no se siguen estas recomendaciones, conviene al menos cambiar la hora del reloj durante el vuelo para ir acostumbrándose al cambio.
 
Los pasajeros deben ser asesorados para llegar descansados, haber practicado ejercicio y seguir una dieta saludable. Cuando la persona está en buena forma, es más fácil que este en buena forma después de aterrizar.

También se recomienda visitar a un médico para planificar las conductas médicas que requieren monitorización, las que incluyen ingesta de Medicamentos o cualquier otro detalle necesario.

Durante el vuelo
Para prevenir la deshidratación, los pasajeros deben ser alentados a no ingerir alcohol y cafeína. La cafeína no sólo produce deshidratación sino que también altera los patrones de sueño. Por el contrario, la recomendación es beber mucha agua para ayudar a contrarrestar los efectos de la sequedad del ambiente dentro del avión.

Durante el vuelo convendrá dormir más o menos según a qué hora vayamos a llegar al destino. Esto significa que si será de noche cuando aterricemos habrá que dormir en el avión para no perder horas de sueño, y que si es de día, habrá que evitar dormirse para evitar el insomnio.

A los pasajeros se les anima a ejercitar sus piernas mientras están sentados y a moverse alrededor del avión cuando el signo de cinturón de seguridad esté apagado, cada hora o dos. Una opción para contrarrestar el jet lag es el viaje en segmentos más pequeños si es demasiado largo y pasar la noche en alguna ciudad. Y, por último, intentar ajustar las horas de sueño en el avión para coincidir con la hora de destino.

Medicamentos y suplementos vitamínicos para "evitar" el jet lag no son para nada recomendables. Las píldoras para dormir, por ejemplo, son la causa del 18% de las muertes durante vuelos en avión. Los somníferos hacen que la persona duerma sin realizar movimientos corporales, dificultando la circulación sanguínea y aumentando los riesgos de formación de coágulos en los pulmones.

A su llegada
Una forma útil de reducir al mínimo el desfase horario es adaptarse a la hora local y comer en consecuencia, después de las comidas que correspondan. Asimismo, la exposición a la luz del sol durante el día es útil.

Si no ha podido dormir bien en el avión, intente este recurso que practica el personal de vuelo: hacer una siesta de tiempo acotado (menos de 45 minutos o algo más de dos horas, según aconseja la NASA, pues estos lapsos evitan interrumpir el ciclo profundo del sueño) y obligarse a levantarse una vez cumplido el tiempo decidido. Levantarse resulta duro, pero lo es menos que permanecer despierto hasta la noche.

Si se viaja hacia el Este convendrá adelantar una hora el momento de ir a dormir y el de despertarse, al contrario que si se va a volar hacia el Oeste, que habrá que atrasar las hora.

Trate de dormir según sus nuevos horarios. Si ha volado en dirección oeste, probablemente habrá llegado a destino hacia la tarde. Haga un esfuerzo: espere hasta la hora de dormir y duerma toda la noche. Si ha volado hacia el este probablemente habrá llegado a destino en pleno día y deberá decidir si le conviene hacer una siesta. Un producto recomendado para poder conciliar el sueño de forma natural es la melatonina, vendido en herbolarios.
Otras recomendaciones para reducir los efectos del jetlag son:

-Dormir bien antes de empezar su viaje.
-Evita las bebidas alcohólicas y la cafeína.
-Beber mucho agua.
-Comer muchas veces y poca cantidad. Si puede llevar fruta y/o verduras frescas, tomar estos en vez de la comida que le sirvan en el avión.
-Llevar ropa cómoda. Evita las prendas que aprietan demasiado.
-Intentar pasear por el avión.
-Usar gafas de sol, así engañaremos a nuestro reloj interno.

-Dormir solo por la noche.

Hay innumerables artículos con información al respecto en la red que puedes contrastar y ampliar en relación al nuestro para un mayor conocimiento de este fenómeno.

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