domingo, 11 de diciembre de 2011

GRANADA

Último bastión de la estancia musulmana en la península Ibérica, Granada es una ciudad con un encanto espectacular, llena de historia y una mezcla de cultura castellana y musulmana como en pocos lugares. Esta ciudad es un libro de historia por su cantidad de edificaciones musulmanas y cristianas, y a su vez una Meca del famoso "tapeo" de nuestros tiempos. Si algo te queda claro tras visitarla es sin duda  la sensación de querer volver lo más pronto posible y pasear por sus calles, recorrer el Albaycín, ver el atardecer, tomar un té en una de sus decenas de teterías, darse un relajante baño árabe o comprar un souvenir para poder recordar cada vez que lo mires que has estado en la ciudad mas mágica del reino de Al-Andalus.

La visita por excelencia de la ciudad es sin duda La Alhambra, con sus jardines y palacios construidos en distintas épocas del dominio musulmán de la ciudad y que recibe millones de visitantes al año. Es recomendable llevar la entrada comprada por Internet ya que tiene un número determinado de visitantes en cada horario de visita y así además podemos elegir con antelación el horario para la visita de los Palacios Nazaríes. Cada rincón lleva al visitante a una época pasada de esplendor nazarí plasmado en la forma de sus construcciones, poemas de amor grabados desde hace siglos en las paredes y una desarrollada cultura del agua. 


Algo que no pudimos ver fue el Patio de los Leones que estaba en obras y han abierto recientemente al público de nuevo. En la Torre de la Vela se encuentra la campana que servía para avisar de peligro a los granadinos y que se hizo sonar el 2 de enero de 1492 cuando los Reyes Católicos tomaron Granada. Desde esta torre hay una vista estupenda de Sierra Nevada y la periferia de la ciudad. Es una buena costumbre coger una audioguía para descubrir cada detalle que a simple vista no podríamos apreciar sin unas nociones avanzadas de historia.

El conocido barrio del Albaycín, a los pies de la Alhambra, es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto con  la Alhambra y el Generalife. Sus callejuelas están llenas de teterías, tiendas de alajas, alfombras, pañuelos y todo tipo de artículos con tinte árabe. En el corazón del Albaycín también podemos hospedarnos en casas y otros alojamientos aunque lo del aparcamiento cerca es muy complicado. La mejor y mas conocida vista de la Alhambra se encuentra en este barrio y la podemos observar desde el mirador de San Nicolás. Al fianl de la calle Carrera del Darro se encuentra el Paseo de los Tristes, un bonito lugar para tomar una tapa viendo a lo alto una panorámica de la Alhambra.

También en la Carrera del Darro encontramos uno de los más antiguos y mejor conservados baños públicos árabes que se conocen, El Bañuelo. El recorrido que se realiza por su interior va mostrando las distintas pozas y donde se ubicaba la caldera y demás. Su entrada es gratuita. No muy lejos, en la calle Santa Ana, se encuentran unos baños árabes, pero éstos ya modernos, llamados Hamman, en los que puedes relajarte en sus piscinas de agua fría, caliente y templada y recrearte con un masaje si lo deseas. También aquí recomendamos haber reservado por Internet por los horarios y la afluencia. Junto a la calle de Santa Ana se encuentra la plaza con el mismo nombre y junto a ésta y en dirección a la calle Reyes Católicos se encuentra la plaza más antigua de Granada, Plaza Nueva.

Otro lugar históricamente relevante es la Catedral, mandada construir por los Reyes Católicos, y donde además descansan sus restos junto con los de su hija Juana y su marido Felipe y el hijo de ambos. Acceder a la catedral cuesta 3.50€ y a ver los panteones se entra por la calle Oficios y su entrada cuesta otros 3.50€. Es un lugar que recuerda enormemente a la época de la Reconquista de la ciudad y la península, así como un hecho que cambió la historia de España para siempre, la unión de las dos Castillas con el matrimonio de Isabel y Fernando. Y algo curioso es el anclaje mental que hemos hecho de Granada con los olores a los diferentes tipos de té que se pueden comprar en los alrededores de la catedral, en puestos ambulantes o tiendas. Cada vez que abrimos el cajón de las infusiones nos viene a la mente esa imagen de las centenarias paredes de la fría catedral.
En las calles de los alrededores de la catedral hay bares de tapeo muy buenos y típicos en los que darse un buen homenaje. Algo muy típico en Granada y en esta zona en particular encontrarse con señoras que te ofrecen casi a la fuerza una rama de romero y te intentan leer la mano por lo que se debe llevar cuidado y alejarse de ellas porque intentan robar al descuido.


Nunca podemos dejar Granada sin tomarnos un té con típicos dulces árabes en cualquiera  de las teterías del barrio del Albaicín. Como es habitual el tiempo no siempre nos permite poder ver todo lo que desearíamos, pero nuestro interés es darte a conocer lugares y detalles que quizás no conozcas y puedan serte de utilidad si decides visitarlos. Para nosotros es un lugar mágico que intentamos visitar al menos una vez al año, y nos ayuda escuchar la canción de los Puntos :-)




1 comentario:

  1. Oh Granada, estuve allí cuando era niña, me acuerdo mucho de la Alhambra. Espero volver y visitar los baños árabes que mencionas. saludos

    ResponderEliminar